La palabra es lo más precioso, Peligroso o banal que posee el ser humano. A través de la palabra nos intercomunicamos & nos autoenriquecemos psicológicamente, Pero también podemos destruir en un momento lo que ha costado tanto edificar, E incluso a veces nos dispersarnos de manera intrascendente & nos sumergimos en la más anodina banalidad.Aprendamos el arte de dosificar las palabras & los silencios. Digamos laspalabras precisas en el momento más oportuno & cuidemos los silencios,Siempre atentos para que la palabra del interlocutor pueda llegar hastanosotros & resulte beneficiosa.
Sin los otros, Sin diálogo con ellos, No hay realización humana posible. Elindividualismo es siempre empobrecedor. "El ser humano es social & elindividualismo es una ilusión de niño o adolescente inmaduro que acabadestruyendo al individuo & le arrebata su gozo".
La dimensión social del hombre es innegable. El hombre es un ser hechopara la comunicación, Más aún, Es comunicación en sí mismo. Sin los otros elser humano es una total nulidad: No puede conseguir nada & su realizaciónpersonal queda bloqueada. El individualismo (Lo diametralmente opuesto a ladimensión social del hombre) Destruye a la persona &, Sobre todo, Le roba laalegría, El gozo de vivir.
Sin dimensión social, El hombre es un ser errático que no encuentra su lugar ni consigue autorrealizarse ni es feliz. Necesitamos imperativamente de los demás para ser personas. Sin los otros, Nos quedamos a mitad de camino en nuestra realización personal &, Sobre todo, No logramos la verdadera felicidad, Que consiste esencialmente en compartir lo que somos & tenemos con los demás. Los otros son parte esencial de mi yo, & sin ellos, Mi yo no encuentra autorrealización posible.
El diálogo también necesita silencios no te precipites a hablar. La precipitación desbarata la conversación & no pocas veces se convierte en monólogo que lo esteriliza todo. Saber conjugar sabiamente silencios & palabras es el arte del diálogo sincero que nos permite madurar como personas & crecer psicológicamente.
En el diálogo es tan importante el silencio como la palabra, Mejor diría: Esmás importante el silencio que la palabra, Porque nos dispone a escuchar conatención vigilante la palabra del otro & a decir la nuestra con acierto, Despuésde haberla reflexionado. Sin silencio, Sin oídos bien abiertos, La palabra del otrono es debidamente atendida & la nuestra suena a vacío.
El silencio no es simplemente callar. Es saber añadir a ese callar un plus deatención & de receptividad. El silencio respetuoso & acogedor implica saberadentrarse en el interior del otro & comprender su problema. Es una actitudterapéutica que siempre resulta muy útil tanto para el que la ejercita comopara el que recibe su beneficiosa influencia.
El auténtico diálogo es una síntesis de apertura, Transparencia &disponibilidad para comprender. El diálogo da sus frutos cuando somos capaces de abrirnos sinceramente al otro, Cuando le sabemos acoger sin prejuicios, Cuando nos esforzamos por comprender & aprender de él.La escucha, Entendida como receptividad sincera & cordial, Es la base del diálogo, & el diálogo enriquece enormemente a las personas que lo practican.

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